Conexiones del este: relaciones internacionales con Rusia y Ucrania

De los neocón a los neonazis. La derecha radical en el Estado español

03/06/2021
Pep Antón Ginestà
Batallón Azov. Ucrania.

En España la extrema derecha se mueve entre dos aguas en lo relativo a su relación con Rusia y Ucrania, dos países que tienen un papel clave en el rearme ideológico de este espacio político en buena parte del mundo.

Por un lado está la familia nacional-bolchevique, encarnada en Alternativa Europea, primero, y un sector del Movimiento Social Republicano (MSR) después. Ambos grupos estan disueltos y algunos de sus líderes impulsan hoy Movimiento Pueblo. El editor Juan Antonio Llopart, cara visible de estas tres organizaciones, ha mantenido durante años una estrecha relación de amistad con el pensador eurasianista Aleksandr Dugin, cuyas obras Llopart ha traducido al español en varias ocasiones. La relación se remonta por lo menos a mediados de los 90, cuando Alternativa Europea estaba vinculada al Frente Europeo de Liberación, y consiste en un acuerdo de mínimos entre organizaciones nacionalrevolucionarias del que participaba el Partido Nacional Bolchevique ruso, grupo en el que Dugin ejercía el liderazgo intelectual. Tras el desarrollo de la llamada Cuarta Teoría Política (CTP) por parte de Dugin, un segmento nada desdeñable del tradicionalismo español se acercó a él y, por ende, al área de influencia de Rusia. Algunos sectores muy minoritarios en Vox y su órbita flirtean con esta aproximación.

Por otro lado está un pequeño elenco de grupos neonazis que, a diferencia de Dugin y sus seguidores, no se han desprendido del racialismo de reminiscencias hitlerianas, cuestión que en este artículo se explica más adelante. Esta segunda tendencia se circunscribe a entornos vinculados a la afición radical del Real Madrid, los Ultras Sur y grupos aliados, organizaciones íntimamente ligadas a la histórica escena cabeza rapada madrileña y al homólogo español de CasaPound: Hogar Social Madrid (HSM). Entre estos colectivos existen vínculos más sólidos con los batallones de voluntarios ucranianos, en parte formados por miembros de grupos de hooligans de los principales equipos de fútbol de Ucrania. Estas dos tendencias han desencadenado un cierto antagonismo entre diferentes familias de la extrema derecha que en algún momento compartieron siglas.

En el 12º capítulo del informe De los neocón a los neonazis. La derecha radical en el Estado español, Pep Antón Ginestà dibuja las conexiones de los ultras españoles con sus homólogos en Rusia y Ucrania, explicando asimismo las motivaciones políticas del vínculo.

 

El informe completo, que será publicado por capítulos en esta página web, puede solicitarse por correo electrónico, en info.madrid@rosalux.org